En estos dias se está hablando mucho sobre la pobreza, pero parece que nadie comenta abiertamente quienes son los responsables. Los grandes medios de comunicación no hablarán nunca sobre este tema porque en término último trabajan para los responsables de la pobreza.
En estos dias se está hablando mucho sobre la pobreza, pero parece que nadie comenta abiertamente quienes son los responsables. Los grandes medios de comunicación no hablarán nunca sobre este tema porque en término último trabajan para los responsables de la pobreza.
En Guatemala, de donde es mi mujer, mueren 263 niños de hambre al día, eso hace una cifra de 96.000 niños al año. Guatemala tiene 14 millones de habitantes. Tiene menos de un tercio de la población de España. Pero las cifras mundiales son infinitamente peores: 35.000 personas mueren al día de hambre, al año son más de 12 millones. Pero ¿por qué ocurre esto?
Los medios hablarán de la corrupción, de la guerra, los economistas de las malas inversiones, de la balanza de pagos, del PIB y la gente pensará, ¡qué se le va a hacer! ¡qué dura es la vida! ¡Qué mal está el mundo!
Una de las pocas cosas que aprendí en la Complutense, cursando Administración y Dirección de Empresas, es que para que un país salga de la pobreza precisa de una reforma agraria .
Los países europeos pudieron salir de la oscuridad del feudalismo gracias a sucesivas reformas realizadas por gente valiente que quiso mejorar las condiciones de sus semejantes. A pesar de la oposición de la nobleza y la Iglesia estas reformas se fueron llevando a cabo, a veces de manera muy violenta pero efectiva (vease la Revolución Francesa). vEn los países pobres hay "de facto" una situación de feudalismo. Los grandes señores feudales son las transnacionales, casi todas norteamericanas y europeas. Esas superempresas, apoyadas por el sector bancario y el gobierno de sus países de origen, deciden sobre los designios de los pueblos de los países empobrecidos. Ellas determinan quienes llegan al poder, ya convertidos en marionetas. Además eliminan a aquellos personajes peligrosos o subversivos que no mantienen la pleitesía al gran poder.
En el año 1951 un hombre valiente llegó al poder en Guatemala. Se trataba del progresista Jacobo Arbenz. Como prometió se dipuso a llevar a cabo la reforma agraria que precisaba el país para salir de la pobreza. En esas fechas el 60% de las tierras cultivables pertenecía a la United Fruit Company , empresa estadounidense ligada a la familia Bush. Esas tierras habían sido usurpadas mediante el engaño, los sobornos, la corrupción y si no el asesinato. La población de Guatemala estaba en la miseria y esa transnacional los contrataba como esclavos. Los salarios apenas daban para comer y la pobreza y la mortalidad infantil era altísima.
Estados Unidos ideó un plan para acabar con Arbenz: Le acusó de comunista, cuando todo el mundo sabía que no lo era, bombardeó la Ciudad de Guatemala e instauró a un sangriento dictador, Castillo Armas . Todo volvió a la situación inicial. Castillo Armas eliminó todas las reformas realizadas por su antecesor. Pero estamos buscando responsables: Castillo Armas no era más que un hombre de paja. Estados Unidos se dedicaba a expoliar con la máxima crueldad a Guatemala. Mientras los estadounidenses crecían económicament y usaban sus grandes automóviles, construían grandes casas y derrochaban, los guatemaltecos se morían de hambre.
Casi todos los analistas coinciden con que la guerra civil guatemalteca, que empezó poco después de que Castillo Armas llegase al poder y que duró 36 años, fue consecuencia de la política estadounidense. La pobreza y el hambre genera personas dispuestas a luchar y a morir. Durante 35 años el movimiento guerrillero guatemalteco estuvo presente en el día a día de ese país. De las 250.000 personas que murieron en el conflicto el 95% fueron asesinadas por los militares o paramilitares, entrenados y financiados por la CIA.
Hace unos años conocí a un ex-militar al que llamaremos Diego. Mientras comíamos frente a una playa del Caribe guatemalteco me contó cosas de la guerra. La famosa política de "tierra quemada" él la conocía bien. Me narró con lo que me pareió total normalidad como les ordenaban entrar en aldeas indígenas y matar a bayonetazos a todos. Mataban a hombres mujeres y niños y luego lo quemaban todo. Eso lo hizo con sus compañeros en varias aldeas de trescientas o cuatrocientas personas cada una. No dejaban a nadie vivo para que nadie quedase para contar esas atrocidades. Así desaparecieron cientos de aldeas en Guatemala. Esas tierras pasaban con el tiempo a manos de los grandes terratenientes.
Sería injusto dejar la historia de Diego inconclusa. Diego me contó que en una de las aldeas, depués de matar a todos, cuando empezaban a quemar las chozas, en medio de un charco de sangre encontró a un niño vivo. Éste, que apenas tendría un par de años, estaba al lado de su madre, muerta. No lloraba. Estaba quieto y vivo y le miraba. Diego tenía la obligación de matarle con la bayoneta. Ya había matado a muchos niños y ¿qué suponía uno más? Levantó el arma y el niño le seguía mirando, callado, con aquellos grandes ojos, casi orientales que tiene los niños indígenas. Se contuvo. Miró a sus compañeros, éstos no le prestaban atención, el humo empezaba a rodearlo todo. No le quedaba opción, o le mataba ahora o moriría de hambre y sed de manera más lenta en cuanto se fuesen... Volvió a levantar el fusil dispuesto a clavarlo en el pecho desnudo del niño... Pero no pudo.
¡ Hijo de la chingada !
Agarró al niño por los brazos y lo metió en la mochila, dejándola un poco abierta para que el niño pudiese respirar.
En este punto de su relato yo ya hacía un rato que no comía aunque seguía manteniendo el tenedor en la mano. Diego tenía los ojos brillantes y le dió un trago a su bebida y se quedó callado. Yo, carraspeando le pregunté ¿...y qué pasó con el niño?
Me contestó que lo tuvo que llevar un par de semanas. Le alimentaba con lo que podía y como el niño era muy callado su jefe le dejó llevarlo. Luego pudo entregarlo en un puesto militar a un amigo suyo al que le hizo prometer que lo llevaría a una de las misiones que había por los alrededores. Me confesó que al cabo de meses trató de encontrar al niño sin éxito. La misión tuvo que desplazarse por la presión de la guerra y nunca volvió a saber nada del niño.
Así que nos pusimos a fumar y a beber cerveza y no fué hasta varios meses después cuando alguien me contó que Diego tenía seis hijos, tres con su mujer y tres adoptados.
En Guatemala no han mejorado las cosas. Los acuerdos de paz por los cuales los jefes de la guerrilla firmaron la paz no se han cumplido. Estados Unidos gobierna a través de sus empresas el país. Ellos deciden el precio del café y del tabaco, lo que condena a grandes hambrunas a los campesinos. Tienen las minas de oro de San Marcos, que producen por valor de más de 1800 millones de dólares al año y por las que no pagan impuestos. Con ese dinero, sólo con ese dinero, ningún niño de los 96000 que mueren al año de hambre, tendría tan triste final. Tienen las minas de niquel , tienen los yacimientos de petroleo... Todos los grandes recursos de Guatemala son saqueados sin piedad por esos grandes hombres de negocios de las multinacionales. ¿Dormiran tranquilos? Probablemente sí.
El esquema de lo que ha pasado y pasa en Guatemala se repite en la casi totalidad de países pobres o mejor dicho empobrecidos. Los "países ricos" lo son gracias a lo que roban en los pobres. El nivel de consumo tan brutal de los "países desarrollados" está manchado de sangre.
Lo que ocurrió en Guatemala con Jacobo Arbenz tiene algunas similitudes como en Panamá con Omar Torrijos, que quería devolver el canal de Panamá a Panamá, asesinado en "accidente aéreo" por la CIA, o en Chile Salvador Allende, que quería realizar una reforma agraria y recuperar los recursos naturales para el país, asesinado en golpe de estado por Pinochet, orquestado por la CIA.
Pero lo normal es que esos líderes nunca lleguen al poder, suelen morir asesinados antes.
En 1968 se descubrió que había petroleo en la amazonia ecuatoriana. A los dirigentes de Ecuador se les agasajó diciendoles que la explotación de ese petroleo iba a enriquecer al país, que precisaban de nuevas infraestructuras, que iban a ser una nueva Arabia Saudí. Desde entonces a la actualidad el índice oficial de pobreza pasó del 50 al 70%, el desempleo o subempleo pasó del 15 al 70% y la deuda pública de 240 millones de dólares a 16.000 millones. Al Ecuador no sólo se le robó su petroleo, sino que consiguieron endeudarlo y dejarlo mucho peor de lo que estaba. La codicia estadounidense no tiene límites, ni moral. Jaime Roldós fue el presidente que trató de reformar el país y fue asesinado en "trágico accidente aéreo" en 1981 por aquellos que se enriquecen con el habre, la explotación, el expolio y la muerte.
Es interesante dar a conocer cómo roban el petroleo en Ecuador: Mientras que en Guatemala políticos títeres de los EE.UU. firmaron acuerdos para "regalar" el 100% de lo extraído en los pozos, en Ecuador es diferente pero a la vez similar a efectos prácticos: De cada 100 dólares de crudo extraídos, 75 se los lleva directamente la petrolera. 25 quedan para el país, pero de ellos 18,75 se van a los EE.UU. como pago de la deuda. 4 dólares también se van a los EE.UU. para comprar armamento. Sólo quedan para el desarrollo del país apenas 2 dólares. Mientras la selva y sus gentes ven como su modo de vida queda destruído, los acuiferos contaminados y la corrupción, la prostitución, las fábricas sustituyen a la naturaleza.
Antes de que llegase Evo Morales al poder Repsol, una de nuestras multinacionales robaba mediante contrabando petroleo por valor de varios millones de dólares al año. El resto también lo robaba, ya que apenas les quedaban unos pocos dólares por barril al país. En Bolivia la gente se muere de hambre y nuestra Repsol robaba sin piedad.
Somos culpables: En Tanzania centenares de miles de personas trabajan como esclavos pescando la perca del Nilo en el Lago Victoria. Ese pez fue introducido en el lago de manera artificial: Ahora mismo apenas quedan otras especies. Se trata de uno de los delitos ecológicos más brutales de las multinacionales. La población de la zona no tiene otra alternativa que pescar la perca y venderla a las empresas que la envían a Europa. 2 millones de Europeos comen cada día ese pescado. Las cifras de negocio son fabulosas. Pero todo se lo quedan las grandes empresas. Los pescadores, en una de las pobrezas más absolutas que podamos imaginar sólo pueden conformarse con las cabezas y las espinas podridas, mientras el SIDA, el hambre, la violencia se apoderan del país. Otro ejemplo de progreso. Imagino cómo algún gran hombre de negocios convenció a los dirigentes locales del "progreso" que supondría la introducción de la perca en el mayor lago de África, en la actualidad ya destruído. Si tenéis la oportunidad no dejéis de ver el documental "La Pesadilla de Darwin " del que he obtenido los datos. Este documental dirigido por el belga Hubert Sauper, el cual vivió 4 años en la zona, es una auténtica bajada a los infiernos del neoliberalismo y de la globalización.
John Perkins , economista y escritor, fue durante años uno de esos "hombres de negocios". En "Confesiones de un gangster econónimo" escribe:
"Los recursos y la mano de obra barata que utilizan casi todas nuestras empresas provienen de lugares como Indonesia, que apenas reciban nada a cambio. Los créditos de la ayuda exterior son la garantía de que sus hijos y nietos seguirán siendo rehenes nuestros. Tendrán que permitir el saqueo de sus recursos por nuestras empresas y seguirán privándose de educación, sanidad y demás servicios sociales, simplemente para pagarnos la deuda. En esa fórmula no interviene el hecho de que nuestras compañias hayan recibido ya la mayor parte del pago por la construcción de esas centrales generadoras, esos aeropuertos y esos complejos industriales. Que la mayoría de los estadounidenses desconozcan estas realidades, ¿es excusa suficiente? Desinformados y mal informados adrede, sí, pero... ¿inocentes?"
Perkins proclama abiertamente que el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio son organismos creados para engañar a los países pobres (empobrecidos), hacerles dependientes de la deuda mediante inversiones y créditos poco trasparentes y de esa manera perpetuar su pleitesía a EE.UU. Si algún dirigente de esos países empobrecidos no le sigue el juego a Washington es sustituído mediante golpes de estado o revueltas manipuladas o bien es asesinado.
Galeano describe la labor del FMI, el BM y la OMC en esta conferencia que podéis ver en video.
Si queréis ampliar información os aconsejo tres obras fundamentales, entre otras muchas: Las Venas Abiertas de Latinomérica, de Eduardo Galeano, Confesiones de un gangster económico de John Perkins y finalmente el documental La Pesadilla de Darwin de Hubert Sauper.
El 50% de la población mundial vive en la pobreza. El 10% de la población mundial acaparan el 70% de los recursos del planeta. Me quedo con la frase de Perkins: Desinformados o mal informados adrede, sí, pero... ¿inocentes?