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No puede haber una segunda recesión, porque ya estamos en recesión


Dave Lindorff
Tribuna Hispana USA

Traducción A. Mondragón

Hace tan solo un año atrás que las autoridades políticas, empresariales y en las universidades indicaba audazmente y con confianza que la economía de la nación estaba en reparación, y que no había chance de que ocurriera otra recesión. Tome a Lakshman Achuthan y Anirvan Banerji quienes son, respectivamente, cofundador y Director de Operaciones y cofundador y Oficial Principal de Investigación de ECRI, el Economic Cycle Research Institute. ?Las buenas noticias son que la muy temida doble recesión no va a suceder?, dijeron en CNN el 28 de octubre del año pasado. ?Después de concluir un estudio exhaustivo de los factores claves del ciclo empresarial, que va desde el crédito hasta los inventarios y las medidas de las condiciones del mercado laboral, podemos prever con confianza que la economía no caerá en una doble recesión?. ?No tendremos una doble recesión en absoluto?, dijo Warren Buffett, el multi-multimillonario inversionista llamado, por sus fans, como el Oráculo de Omaha, el 13 de septiembre del 2010. ?Veo a los negocios recuperándose en todos los ámbitos?, le dijo a un grupo de banqueros. Y por supuesto, allí estaba Ben Bernanke, el presidente de la Reserva Federal, quien actuando sobre su supuesta sabiduría, dijo, el 8 de junio del 2010, ?Se ve que hay un buen ímpetu en el gasto del consumidor y en la inversión?, dijo en ese entonces. ?Mi mejor conjetura es que tendremos una recuperación continua [pero] que no será fabulosa?. Incluso una encuesta de Vistage a Jefes Ejecutivos, dada a conocer el pasado 4 de octubre, mostraba un índice confianza, todos los altos directivos en las empresas públicas, dijeron que no había ?ninguna prueba? de un regreso a una doble recesión en el futuro económico de la nación. Ese era el juicio de los ?expertos?. Esta semana hemos visto una nueva alza en las demandas de beneficios de desempleo a 400.000 por octava semana consecutiva. La producción fabril ha caído a donde estaba en el 2009, el respetado Case-Shiller Housing Index ha declarado que el hundimiento de los precios de la vivienda ha ingresado a una segunda inmersión, con los precios a escala nacional a niveles de 1999 y aún cayendo, y la confianza del consumidor, según el Conference Board, está abajo del 60,8 (en 1988 era 100), una depresión seria en una nación en donde el 72 por ciento de la economía consiste normalmente en el gasto de consumidor. Está bien, aún no estamos en una segunda recesión todavía, pero con un ?crecimiento? económica cayendo al 1,8 por ciento para el primer trimestre de este año, y nada que sugiera que habrá una mejora, hay razones para pensar que podríamos movernos a un territorio negativo dentro de poco. También, el saber sí estamos o no en una recesión es un poco nebuloso. Una recesión se define como dos trimestres continuos de crecimiento negativo, pero cuando usted va de un crecimiento del 3% ?el mínimo en teoría para la creación de trabajos a un porcentaje suficiente para emplear a todos los nuevos trabajadores que se incorporan el mercado laboral? hasta el 1% o el 2%, puede ser que también sea llamado una recesión. Algunas compañías aún pueden lograr beneficios operando a un bajo nivel de capacidad, pero el desempleo subirá, la gente se volverá más pobre, más casas serán embargadas, las escuelas despedirán a profesores, y el nivel general de miseria en la nación subirá. Los políticos pueden haber intentado llamar a esto una ?recuperación?, pero realmente esto es estirar demasiado el significado de dicha palabra. Entonces ¿cómo toda esta gente supuestamente inteligente se equivocó tanto?

Depreciación de las casas Cualquier tonto puede ver el problema. Los norteamericanos que son dueños de sus casas han visto que lo que ellos pensaban era su activo más importante, ha caído de valor en por lo menos un tercio. Y ni hablar de los magros ahorros que pudieron hacer. En julio del 2008, antes de que los mercados cayeran, los norteamericanos tenían un endeudamiento total de $2,5 trillones. El norteamericano promedio ahorraba, según reportes, menos de $400 por año. Vivíamos del crédito, no del ahorro. Los que hicieron un poco de dinero ahorrando y que lo invirtieron, vieron perder su valor en un 43% casi de la noche a la mañana. Seguro, alguna de esa gente, que dejó su dinero sentado en las mismas inversiones que habían estado antes del desplome consiguieron recuperar sus pérdidas este año, pero una gran porción de esa gente hizo efectivo sus inversiones, no queriendo arriesgar a perder más. Pero sus pérdidas son permanentes. Unos lo hicieron efectivo porque perdieron sus trabajos y necesitaban el dinero?y se lo gastaron. Esto es lo que los ?economistas inteligentes?, los políticos y los CEOs simplemente no vieron. En su mundo ?en el que solo ven las declaraciones de P&L (Ganancias y Pérdidas), comparten palabras de ?sabiduría? jugando golf, y se benefician de ilegales pero rutinarios datos sobre oportunidades de inversión que el resto de nosotros que no sabemos de las cosas que parecen bastante buenas. Las compañías son rentables por: despedir a enormes bandas de trabajadores, por quebrar a los sindicatos, por ganar pagos y beneficios de ?retornos? de los empleados, y de las rebajas de impuestos de los políticos, políticos electos que han sido re-electo gracias al amistoso respaldo de los medios corporativos, y los lucros recibidos de los PACs corporativos, y las rebajas de impuestos para los ricos que fueron decretados bajo la administración anterior de Bush/Cheney y que han sido extendidas por la administración de Obama, así que el rico ni siquiera tienen que pagar mucho en impuestos.

El mundo de los de abajo Para el resto, sin embargo, en nuestro mundo hay impuestos más altos, precios de la gasolina más altos, precios de los alimentos más caros, gastos bancarios crecientes, interés minúsculo o ninguno en absoluto en cualquier ahorro, pago de pensiones más altas y menos ayuda económica para nuestros niños, menos trabajos, más reducciones salariales (sino, nos despiden), y menos o ninguna atención sanitaria. Entonces, los pronosticadores que hablaban de una ?recuperación? ¿de dónde tomaron la idea de que los norteamericanos ordinarios íbamos a salir y gastar? ¿De dónde obtuvieron la idea de que el gran ?motor? del consumo que accionó la economía en las tres o cuatro décadas pasadas va a volver otra vez? Estos idiotas deben ir a caminar a los centros comerciales. ¡Una experiencia triste! Deben ir a pararse a una línea de la oficina de desempleo y hablar con algunos de los nuevos despedidos. Mejor aún, ofrézcanse como voluntarios en un banco de alimentos y hable con la gente que entra por ayuda alimentaria (por lo menos, de esta manera, estos parásitos estarían haciendo algo útil mientras hacen su investigación). Si hacen una poco de investigación real, puede ser que esta vez no sean tan zopencos otra vez, prediciendo con confianza que no hay una doble recesión en el reporte de notas de la economía de los EE.UU. No estoy conteniendo mi respiración, pero si toman mi consejo o no, estoy listo para ofrecerles un desafío: comprobemos las cifras económicas de hoy el próximo año, y veremos quién estuvo correcto, ellos o yo.

Dave Lindorff es un miembro fundador de ThisCantBeHappening!, un nuevo e independiente periódico alternativo en Internet, de propiedad colectiva y administrado por periodistas, y apoyado por los lectores que el pasado 6 de junio cumplió un año de existencia.