La primera pregunta, ¿el 2006,
sabemos que ha sido un año de muchas elecciones presidenciales en América
Latina; Chile, Nicaragua, México, Ecuador, Perú, Brasil, Colombia, Costa Rica,
Haití y Venezuela, entonces nos podría hacer un análisis general y sobre las elecciones en si y los que han ganado?
James Petras: Bueno, en primera instancia, debemos distinguir las elecciones.
En casos como Costa Rica, Colombia, México, hay gobiernos conservadores o
reaccionarios que ganaron y que fortalecen la influencia norte-americana. Las
elecciones en Bolivia, Ecuador, Venezuela, prometen muchos cambios.
Después tenemos el caso de Chile, que es simplemente la continuación de la política desde los últimos 17 años, que significa una ampliación o continuación del neoliberalismo practicado por todos los gobiernos chilenos. No hay ningún gobierno que a partir de las elecciones, con excepción de Venezuela, haya tomado medidas para mejorar las condiciones de los campesinos, de los trabajadores, etc. El mejor caso es Venezuela, que ha aumentado los gastos sociales para beneficiar a las clases populares.
El caso más extremo es el caso de Bolivia, que es un gobierno elegido por la gente más pobre del país producto de dos insurrecciones que Evo Morales aprovechó sin participar en ninguna de las dos insurrecciones. Su partido, principalmente de la clase media en ascenso, practica una política fondomonetarista, con un presupuesto estricto, con un excedente en el presupuesto, con un salario mínimo que aumentó el mínimo posible, menos de 5 dólares y que no han cambiado ni el latifundismo, ni los petroleros, como dueños del país. Lo máximo que hizo fue transferir las acciones en los fondos de pensiones, así el estado ha ocupado un pequeño porcentaje más de acciones que llamaron nacionalización de gas, pero no hay ninguna nacionalización por que los directorios de las empresas siguen siendo extranjeros y además la política económica de los petroleros sigue exactamente igual.
No hay ningún procedimiento del gas, ni hay
ninguna práctica para industrializar las materias primas que forman más del 80%
de las exportaciones de Bolivia. Lo peor de todo es que firmó un contrato con
la empresa multinacional hindú para entregar la principal fuente de hierro,
segunda mina más grande del continente, para
la exportación con un mínimo de industrialización. Todos estos entreguismos y
acomodaciones van acompañados de una retórica demagógica izquierdista o
populista, como se quiera decir.
En Brasil tenemos también el gobierno de Lula que ha practicado la política
extrema del fondomonetarismo con un excedente del
4.5% del producto interior bruto (PIB) para seguir pagando los banqueros con la
deuda interna la deuda externa. Con ninguna reforma agraria sigue incumpliendo
todas las promesas que hizo al Movimiento Sin Tierra, manteniendo y extendiendo
las privatizaciones, profundizando Brasil como país exportador de materias
primas y perjudicando la industria que contiene como resultado de un
crecimiento negativo, o casi negativo en la economía, en el sentido que creció
en los 4 años de Lula un 2,5 %. Si añadimos al crecimiento del PIB el
crecimiento de la población de Brasil, queda casi un crecimiento nulo. Un
fracaso incluso dentro del criterio neoliberal. Estas victorias supuestamente
de izquierda no han provocado ninguna oposición de EUA.
El caso de Nicaragua es emblemático cuando vemos al señor Daniel Ortega, que
fue candidato presidencial con un exlider de la
Contra de los años 80 y con el apoyo del arzobispo Obando
otro enemigo de la revolución sandinista,
conformista con la política del trato de libre comercio y fanático opositor del
aborto. Incluso apoyando como ilegal el aborto para mujeres violadas, casos de
incesto y todo lo demás.
Y los primeros resultados en Brasil, en que los congresistas del PT (Partido de
los Trabajadores) duplicaron el salario corrupto, y digo corrupto ensentido literal
porque el 20% de los parlamentarios están
bajo juicio por corrupción, estafas, y otras acusaciones. Duplicaron el salario
de 6.000 dólares por mes a 11.000 dólares por mes, en total casi 130.000
dólares por año, más el presupuesto para cada congresista que son 75.000
dólares por mes; esto se cobra para los asesores, amantes y todos los otros
gastos que los congresistas tienen en Brasilia. Mientras se están duplicando estos
salarios, la propuesta de Lula es aumentar el salario mínimo a 6 dólares por
mes, sabiendo que el salario mínimo de Brasil es de los peores del continente a
167 dólares por mes.
Entonces, tenemos un panorama donde Washington se enfrenta a gobiernos neoliberales
seudocentroizquierdistas que pueden sostener un grado
de autonomía en el comercio y la diplomacia gracias a los altos precios por la
mercancía, las materias primas; cobre, estaño, petróleo, soja,… altos precios
que llenan el tesorero de estos gobiernos neoliberales para financiar el gran
capital. No han hecho nada sobre algún cambio estructural pero si les da
autonomía para ampliar sus mercados de comercio, sus fuentes de financiamiento,
resistir a las fuerzas de EUA a monopolizar los mercados y dictar su
diplomacia. No es producto de una política de cambio estructural o izquierdista
que dicta esta autonomía, es la situación en el mercado mundial y los altos
precios que facilitan una diversificación económica y alguna independencia
diplomática.
Aníbal Garzón: Usted mismo comentó el caso de Venezuel
James Petras: Venezuela tiene un gobierno con una política exterior
claradamente antiimperialista, el presidente Chávez principalmente ha tomado la
iniciativa de denunciar y atacar la política imperialista de EUA en Medio
Oriente, ha denunciado la intervención norteamericana en Haití e incluso a los
gobiernos cipayos como; Brasil, Kichner (Argentina), Tabaré Vázquez (Uruguay), Bachelet
(Chile),… que han mandado tropas a matar y represar al pueblo de Haití. En este
sentido hay una distinción profunda entre el presidente Chávez y los demás. El
presidente Chávez, en contraste con Ortega ha denunciado el TLC, está en contra
del neoliberalismo de Bachelet, Lula y Vázquez,… y
compone una nueva integración, el ALBA (Alternativa Bolivariana para la
América). Una integración latinoamericana que tiene pocas posibilidades de
profundizar por el carácter de clase de economía que trata en el resto de
América Latina. Chávez propone para el futuro una mayor socialización en los
medios de producción en contraste con los gobiernos de América Latina que
buscan profundizar la entrega de capital extranjero. Kichner
estuvo en Nueva York exigiendo a Wall
Street que invirtiera en Argentina en minerales, en
petróleo y otras áreas. El gobierno de Bolivia ha declarado una bienvenida a
cualquier empresa extranjera que invierta en el país, acompañando a las 42
empresas que ya firmaron contratos con el petróleo y el gas.
Hay que marcar las diferencias profundas en la política entre Venezuela y el
resto de América Latina. Tenemos que ver que va a hacer el presidente Correa de
Ecuador, pero creo que no hay que esperar demasiado si aumenta el control
nacional del petróleo, si toma la decisión de expulsar a los norteamericanos de
la base militar (Malta), si hace una política de redistribución de ingresos o
de mayores gastos sociales para el pueblo como subvencionar a los agroexportadores,…
esto puede ser un paso positivo, pero
tenemos que suspender el juicio para ver que hace en la práctica porque tenemos
el otro caso del seudopopulista Lucio Gutiérrez que
llegó al poder con una retórica populista proindígena
y terminó abrazando y besando al señor Bush con una
política de totales privatizaciones y colaboración con las fuerzas armadas
norteamericanas en la política fronteriza con Colombia. No debemos engañarnos
con las simples representaciones que hacen los partidos en las urnas, partidos
que se titulan progresistas, izquierdistas, se etiquetan como socialistas,… no
tiene ninguna significación o sentido cognitivo. Hay que ver que son estos
partidos en su composición social, política económica, relaciones con las
privatizaciones, su capital extranjero, etc. Siempre se habla de que Bachelet
es hija de un militar encarcelado, esto no significa
nada cuando ella utiliza el mismo ejército para reprimir en Haití, para
reprimir a los mapuches, para defender las enormes ganancias de las compañías
mineras. Lo mismo con Tabaré Vázquez y los
tupamaros que hablan mucho de progresismo mientras están pactando
un TLC con EUA y defienden la impunidad de los generales que cometieron los
crímenes contra la humanidad durante la dictadura.
Es una frustración personal para mí que haya gente ignorante que no quiera
aplicarse a analizar las medidas políticas que están tomando los gobiernos en
América Latina. Personas que actúan por diversas razones, ignorancia u
oportunismo, en el pronunciamiento de una nueva ola izquierdista en América
Latina cuando el padrón es mucho más complejo, contradictorio, en el que hay un
elemento muy importante de una nueva derecha y una nueva izquierda.
Aníbal Garzón: Tras la victoria de Chávez en Venezuela se dice que el proyecto
es llevar a cabo el llamado socialismo del siglo XXI (una teoría impulsada por
H. Dieterich. ¿Podría decirnos como ve el proceso de
partido unido?
James Petras: ¡No es fácil! Primero porque Chávez no tiene su propio partido,
lo que hay son varios partidos, y partidos con elementos muy contradictorios.
La cúpula de la V República incluye; exsocialdemócratas,
exsocialcristianos, comunistas, socialdemócratas,
exguerrilleros,… y entre ellos hay muchos que no tienen
ninguna perspectiva al socialismo y hay una enorme base popular que no tiene
reflejo en estas cúpulas y que esta apoyando medidas socializantes de Chávez.
Hay un ala del gobierno, con sus ministros, que quieren congelar el proceso en
un status quo. Mientas Chávez esta exigiendo que implementen las reformas
actuales, como la reforma agraria, ellos están evitando tomar decisiones porque
de hecho están a favor de los grandes exportadores y ganaderos. El problema no
es simple; Chávez ganó elecciones, tiene respaldo de la gran mayoría del pueblo
a favor de grandes cambios pero tiene obstáculos organizativos e incluso en el
liderazgo de las cúpulas que apoyan a Chávez. Existen algunos sectores
chavistas que tienen más en común económicamente con el
sector moderado de la oposición. Entonces el proceso para avanzar Venezuela
pasa necesariamente por la lucha dentro del chavismo
y la reestructuración organizativa e ideológica para que el proceso avance con
algunos cambios estructurales; en la economía, en la estructura de propiedad,
en el sistema financiero,... Fíjate; el año pasado la banca privada española,
norteamericana, europea,… aumentaron sus ganancias más del 30%. Incluso muchos
oligarcas venezolanos, que colaboran con el capital extranjero, ganaron
fortunas comprando los bonos del estado, los bonos argentinos por los préstamos
que hicieron a Argentina con algunas transacciones poco opacas. Todo el sector de
negocio en Venezuela el año pasado era una bonanza, el consumismo de
automóviles era extremadamente favorable, mientas el proyecto estructural del
ministerio de vivienda se queda atrás. Por ejemplo, en los planes de construir
100.000 casas muchas se quedan a la mitad del camino. Por eso hay que reflejar
esta contradicción en Venezuela y no siempre se puede decir que lo que Chávez
diga va a pasar porque como explico hay contradicciones de clase incluso dentro
de sus propios supuestos seguidores, particularmente los que ocupan los puestos
partidarios y la administración.
Aníbal Garzón: Entrando en el tema de historia, en la década de los 60 se
veía el medio de la lucha armada como método para llegar al poder. Actualmente
la izquierda latinoamericana ha llevado a cabo una lucha parlamentaria por
encima de la lucha armada. ¿Cuál piensa que es el método mas válido para que la
izquierda consiga llegar al poder?
James Petras: Con la excepción de Chávez que tiene algunas peculiaridades
especiales con el aumento del precio del petróleo, ninguno de los gobiernos
elegidos, lo que llamas la vía electoral, han hecho ningún cambio estructural.
Incluso han hecho mucho daño a los movimientos sociales, como el MST. El MST
postergó muchas acciones por 4 años para apoyar a Lula, y Lula les llevó a un
callejón sin salida, frustrando a 200.000 militantes del MST acampados en las
carreteras y esperando el cambio del parlamento, pero nunca llegó. El PT hizo
la peor corrupción de un partido centroizquierda en la historia de Brasil.
Lo mismo en Bolivia. Los movimientos populares y campesinos, que estaban
esperandola nacionalización y la reforma agraria, quedaron
postergados y desmovilizados. Mientras, la derecha aprovecha la política
conciliadora de Evo Morales de reagrupar a la fuerza y crear movilizaciones en
las fuerzas de Santa Cruz. Yo creo que las fuerzas de izquierda no están
ubicadas en los partidos electorales, mucho menos de la seudizquierda
que ocupan los ministerios y la presidencia. La verdadera izquierda esta en los
movimientos y debe recuperar su autonomía en los campesinos, los indígenas, los
sindicatos,… para al menos presionar y expresar al gobierno el descontento, el
desengaño que esta extendiéndose en la gente de la izquierda.
En Brasil, el CUT ha terminado apoyando el miserable aumento de salario mínimo
como brazo organizativo del gobierno neoliberal de Lula. Hay otro sindicato,
confederación pequeña pero combativa, que se llama Conluta
que esta tratando de expresar su autonomía, una visión reivindicativa contra la
política actual.
Y en lo demás, no tenemos todo en la política electoral. El caso de las FARC en
Colombia sigue extendiendo su influencia en un tercio del país, tenemos
movilizaciones en Guatemala, tenemos movimientos independientes en Salvador, y
tenemos grandes movilizaciones en Oaxaca (México) donde una huelga de maestros
se extendió por todo el estado conformando una gran movilización de juventud,
campesinos, hombres urbanos,… organizados. Y tenemos el caso de la derrota o
fraude cometido contra Andrés Manuel López Obrador que lanzó una campaña cívica
pero sin tener una estrategia para derrocar al gobierno movilizaciones
pacíficas e interminables que ya terminaron agotando a los seguidores sin
ninguna perspectiva de actuar en la baja.
Entonces, tenemos dos ejemplos de gran contraste. La posibilidad de movimientos
como en Bolivia, que derrocaron gobiernos neoliberales y avanzaron programas de
verdaderas nacionalizaciones, de reformas agrarias y redistribución de
ingresos, o los MST que avanzaron la reforma agraria, independientemente de los
gobiernos, con la ocupación de tierras. Y los demás casos que podríamos citar,
donde la acción de clase autónoma ha tenido históricamente mucho mayor eficacia
realizando cambios sociales y dirigiéndose a los gobiernos que supuestamente
los reflejan pero que una vez ellos mismos en el poder marcan posiciones
claramente a favor del gran capital, los exportadores y perjudicando el mercado
interno, los pequeños productores y los trabajadores.
Aníbal Garzón: Seguramente le hayan hecho varias veces esta pregunta, pero,
¿Qué piensa que puede suceder en Cuba tras la muerte de Fidel Castro; tanto a
nivel internacional, como a nivel nacional?
James Petras: Ahora podemos ver que Fidel Castro esta incapacitado. Esta
leyendo, discutiendo, conversando,… pero yo creo que en algún sentido hay un
reordenamiento que ha favorecido a Cuba en lugar de perjudicarla. Raúl Castro
ha exigido a los ministros una mejor preparación y puntualidad en la
preparación de informes, ha criticado la incompetencia de varios ministros, ha
amenazado en despedir a gente que no cumple las tareas. Incluso en la agenda
política para Cuba fija lo más importante, problemas de salario, de vivienda,
de trasporte, de alimentos,… y creo que Raúl esta mucho mas en contacto con las
realidades cubanas que cualquier otro líder en este momento porque define las
prioridades que realmente uno no siente cuando esta en Cuba en visita
turística, un conferenciante invitado… Raúl Castro habla poco pero esta mucho
más preparado a la hora de definiciones, mejor informado sobre lo que esta
pasando en Cuba en la actualidad. En este sentido yo soy mucho más optimista
con Raúl en la presidencia que lo que existía antes con Fidel, a pesar que
tengo enorme respeto por la visión estratégica de Fidel. Creo que Raúl entiende
que en la situación de Cuba, con el auge de ingresos, la expansión de
exportaciones,… la principal prioridad es castigar la corrupción y la
incompetencia del estado, abrir paso para más iniciativas en la economía y priorizar
los grandes temas internos.
Aníbal Garzón: Sobre el tema de la región de Oaxaca, ¿según tengo entendido
usted estuvo en la misma región?
James Petras: Si
Aníbal Garzón: Nos podría explicar un poquito, tanto a nivel personal como a
nivel científico, el conflicto que sucede hace ya más de medio año?
James Petras: Es un conflicto que empezó como cualquier lucha reivindicativa
pero frente a un gobierno muy prepotente, intransigente, acompañado con una
política de ordenación en los sectores públicos. No existía ninguna cultura de
diálogo e incluso el liderazgo en los profesores era de gente conciliadora y
menos radical, pero una vez que el gobernador Ulises Ruiz rechazó
contundentemente una negociación colectiva y un contrato mínimamente
justo, mandando a la policía a reprimir y castigar, radicalizó el proceso
político y social mas allá de lo que eran las intenciones de muchos seguidores,
maestros y maestras en el inicio. Entonces hay una dinámica, una dialéctica
aquí, entre las primeras exigencias y el proceso después de un mes. Después de
la represión y de la intransigencia del gobierno empezó un proceso de
radicalización. Yo, conversando con maestros y participantes, pude ver que la
gente no estaba preparada para esto pero si estaba convencida por su causa y
empezó a aumentar su conocimiento y generalizar el problema más allá de la
reivindicación social justa de mejorar la educación y los salarios, viendo el
problema como un problema político de un gobierno autocrático del PRI
respaldado por el otro partido de gobierno a nivel general, el PAN. Con esta
profundización de conciencia de la situación hay una politización que empezó a
extenderse mas allá del magistrado hacia otros directores sociales, y la cosa
mas interesante es que la lucha cumplió con una tarea fundamental ganando la
simpatía de los comerciantes, sectores de la muy pequeña burguesía y los
parientes, y a partir de esto se hizo una organización en los barrios. No se
tenía un plan con un preconcepto sobre como organizar un gobierno paralelo, por
lo menos un poder excipiente, nadie pensaba que esta lucha podía continuar por
4, 5 o 6 meses, enfrentar una horrible represión, asesinos, paramilitares,
matones,… vinculados con el gobierno. Cada golpe del gobierno tenía el efecto
de atraer a otros sectores sociales y fortalecer la firmeza de los luchadores.
Hablando con maestras allá, nadie esperaba eso pero con la experiencia pasaron
de la denuncia hacia la apertura de una política de socialismo asambleario,
y eso era la dinámica. La izquierda radical
empezó a entrar y participar juntamente con militantes con experiencias de
lucha. Pero en general, la dinámica del proceso viene de muchos participantes
con poca historia de militancia política y eso hace ver que una vez que la
lucha social empieza a tomar un funcionamiento político en un conflicto de
estado burgués represivo, muchas ventanas se abren hacia una perspectiva más
radical, incluso revolucionario.
Aníbal Garzón: Estos días, del 30 de Diciembre al 2 de Enero, se celebró en
Chiapas, México, el Encuentro entre los Pueblos Zapatistas.
En alguno de sus escritos comenta que el EZLN lleva una ideología de
contrapoder, donde no quieren tomar el poder sino vivir de su crítica al poder,
ganándose así una opinión contrasistema a nivel
internacional. Sobre su punto de vista y el acto celebrado estos días, ¿qué
cree que ha aportado a la izquierda nacional e internacional este acto?
James Petras: Bueno, primero hay que relativizar. El
subcomandante Marcos organizó su campaña con poco éxito.
Durante la lucha contra el fraude del gobierno de Calderón, Marcos cometió un
enorme error diciendo que no hay diferencia entre la campaña de Obrador y
Calderón. Esto impacto muy negativamente. Gente que empezaba a tener simpatía
con Marcos, y que apoyaba la campaña de López Obrador, empezó a expresar una
crítica bastante fuerte hacía Marcos.
En la lucha de Oaxaca Marcos organizó actos simbólicos, cortaron algunos
caminos en Chiapas, en las montañas, por un par de días pero no ofreció nada
nuevo a la lucha de Oaxaca que tenía más significación política para México que
los últimos 10 años de la lucha de Marcos. El evento de Marcos en Chiapas era
un esfuerzo para volver a sus propios seguidores y para fortalecer la autoridad
que han perdido en los últimos tiempos, en parte por las faltas tácticas, pero
también para fortalecer su propia militancia que no ven ningún gran avance a
pesar de sus sacrificios.
Es falso que Marcos no quiera tomar el poder. Es absolutamente falso porque
llevó él mismo su campaña alternativa para intentar tener influencia sobre el
estado, publicitar el movimiento y recuperar alguna atención popular para tener
algunas palancas políticas. Las campañas políticas están sobre el poder, no son
espectáculos, diversiones, son esfuerzos de tomar contacto con el pueblo, el
pueblo pide cambios, y el cambio no se consigue sin lucha por el poder
político, esto es evidente. Ningún campesino que apoya esta metido en el
movimiento simplemente para actos simbólicos y así poder simplemente
enmascararse y hablar. Esto es evidente en México. En el comienzo los
zapatistas tenían la trayectoria de marchar a la Ciudad de
México y tomar el poder. Esto fue en los primeros días del levantamiento. Una
vez que estaban acordonados y aislados algunos hablaron que Marcos no quería el
poder. Es simplemente que ellos no podían avanzar hacia el poder pero si montar
el poder en los pueblos autónomos, ejercer el poder en las localidades donde
ofician y tener la autoridad de castigar ladrones de banda, traficantes de
cocaína, tomar autoridad sobre los problemas y la distribución de ingresos que
reciben del exterior, y financiar programas de alimentación. Política de
autoridad es lo que uno puede llamar autoridad política y eso se puede mantener
porque tienen recursos de poder como fondos económicos, autoridades armadas,
etc.
Aníbal Garzón: El tema sobre Ecuador. Antes de llegar Rafael Correa a ser
nombrado presidente, que será el próximo 15 de Enero, ha surgido un conflicto
diplomático entre Colombia y Ecuador. Como sabemos, Colombia lleva a cabo
fumigaciones de Coca en la frontera con Ecuador y eso no solo afecta al
cultivo, sino también a los recursos naturales y a los seres humanos. ¿Cree que
este conflicto podría ser una chispa que cree una crisis un conflicto entre el
nuevo gobierno de Correa (prochavista) y el gobierno
de Uribe (probush)?
James Petras: Hay un conflicto actual. No hay que olvidar que Ecuador pide el
retiro del embajador de Colombia. Enrique Correa ha expresado públicamente su
repudio a la política de Uribe. Correa ha visitado la región fronteriza e
incluso ha denunciado, junto a Alfredo Palacios,la política de Colombia.
Ambos han condenado la política de fumigación de Colombia. El conflicto está
sobre la mesa. El problema es que el daño está hecho. Colombia ha contaminado
personas de Ecuador, ha destruido plantas,… entonces podría ser que el
conflicto no se profundizará porque una vez destruidas las plantas de coca no
van a continuar las fumigaciones. Colombia dejará de cometer estos crímenes. Me
imagino que el perfil del conflicto pude bajar. Pero en todo caso las
relaciones Ecuador-Colombia son frías. No habrá colaboración entre los
diferentes países. Colombia no podrá pasar la frontera tan fácil. Mucho depende
como serán las cosas cuando Correa llegue al poder; ¿Va a hacer algún cambio en
los servicios de inteligencia? ¿Vaa cambiar la
política de la frontera?, ¿Va a aceptar que Ecuador sea un directorio neutral
donde negociadores por la paz; tanto de las FARC, de Colombia, de Europa,
puedan venir a negociar? o ¿Van a seguir entregando y capturando representantes
de las FARC a la policía secreta de Colombia, como pasó hace poco tiempo atrás
en el caso de Simón Trinidad? Y también, lo clave es, ¿Qué va hacer el señor
Correa con Manta? Eso es clave para la colaboración Ecuador-Colombia. La
intervención norteamericana a partir de la base militar de Manta es muy
profunda. Yo estuve en un avión conversando con un militar norteamericano que
iba a Manta y me contaba que era un punto de lanza para todos los planes contraguerrilleros,
lo que llaman revisar por visión aérea el territorio conflictivo y tomar
constantemente fotos para la contrainsurgencia. Manta será determinante por la
política de Correa. Si Correa dice que Manta debe cerrar las puertas entonces
el va a defender una política independiente para Ecuador, si comete la traición
que hizo Gutiérrez de renegar sus compromisos tenemos otra situación donde
Ecuador va a seguir siendo un país influenciando por Colombia y los Estados
Unidos.
Aníbal Garzón: Hablando un poquito más de la política interna de los Estados
Unidos ¿El nuevo control del Congreso de los Estados Unidos por parte de los
demócratas, que no lo tenían desde 1994, creará cambios en la política
internacional de los Estados Unidos?
James Petras: Por los momentos no tenemos ninguna indicación que la mayoría de
la cúpula del partido demócrata esté dispuesta a resistir a la escalada de
tropas que Bush va a proponer. No tenemos indicación
que vayan a bajar el presupuesto bélico, incluso el jefe del congreso ha
declarado que esta a favor de aumentar las tropas, dice que temporalmente, pero
aumentar las tropas entre 20 y 30 mil soldados. Hay una minoría del partido
demócrata e incluso del partido republicano que se opone a esta política de
aumentar las tropas pero no existe una iniciativa del partido demócrata sobre
la renuncia a la guerra. Hay división que cortan a los partidos, hay demócratas
y republicanos contra la escalada y hay que están a favor. No hay ninguna
indicación de una ruptura entre el congreso y el presidente por el momento, la
principal candidata para el partido demócrata en las elecciones presidenciales
del 2008, Hillay Clinton,
no se ha declarado en contra de la escalda de tropa. Lo mismo pasa con la
amenaza de guerra contra Irán. El partido demócrata tiene enormes simpatías de
sionistas que financian el partido y controlan las listas internas en el
congreso y están totalmente comprometidos con Israel y la guerra contra Irán,
como dicta la cancillería de Israel. Hay un peligro no solo en relación con
Irak, más con Irán, podría ser una catástrofe, no solo para el Medio Oriente
también para Estados Unidos. Una segunda guerra, un ataque a Irán, un ataque de
Israel,… tendría enormes consecuencias de extender una guerra en todo el Medio
Oriente. La situación no es que la victoria electoral del partido demócrata
representa una fuerza de paz. Esto es un error de personas que no están
familiarizadas con la política interna de EUA. El partido demócrata no es un
partido de paz, no es un partido que ha expresado en su mayoría oposición
contra Irak, contra la invasión del Líbano por Israel, contra los ataques a los
palestinos,… el partido demócrata es un partido muy influido por los sionistas
de los Estados Unidosen la política de Medio Oriente.
Es algo que la gente no llega a entender, o tiene cobardía a declarar que los
grupos sionistas tienen enorme influencia en la política norteamericana sobre
Medio Oriente a partir de candidatos o representantes directos. Tenemos 31
congresistas judíos, todos comprometidos con Israel, y tenemos 13 senadores en
un país que solo tiene 2% de la población judía. Los multimillonarios judíos
financian el 60% del partido demócrata y eso condiciona el voto sobre el apoyo
a Israel, su política de Medio Oriente y su colonialismo y militarismo. Este es
el peligro de que un pequeño país, a partir de la diáspora, pueda influir en un
superpoder y causar una catástrofe.
Aníbal Garzón: Como última pregunta, quería comentar un tema que leí en un
libro que conseguí en Cuba, en La Habana, el libro Imperio Vs
Resistencia. En ese libro comenta la lucha que existe entre los 3 imperios: el
europeo, el estadounidense y el japonés,teniendo
en cuenta que EUA está como dominante. Al comentar eso, subraya que el término
de globalización sustituye indebidamente al de imperialismo, es decir que
globalización es una quimera. Con todo esto podría argumentarnos lo que cree
que serán las nuevas estrategias de los diversos imperios para conseguir mayor
pastel en el reparto.
James Petras: En Estados Unidos hay dos sectores, dos conceptos de
imperialismo. Uno es un concepto propuesto por los militaristas, los sionistas,
conservadores, que ven la expansión del imperio a través del poder militar, la
fuerza, la conquista, la colonización…
El otro sector son las grandes multinacionales, encabezadas recientemente por
la Comisión Backer, que realmente piensan que se
puede construir el imperio a partir de la expansión económica, de las
multinacionales, particularmente del sector financiero,… y capturar el sector
estratégico de las economías en Europa, Asia, África, etc.
Estos dos conceptos están ahora en el Medio Oriente, y que hasta ahora los
sectores militaristas todavía están como fuerza dominante a pesar que están muy
desprestigiados y debilitados. El imperio norteamericano es muy complejo pero
uno puede decir que toda la arquitectura del imperio esta construida sobre lo
que se llama el capital financiero con todas sus dimensiones; la especulación,
inmobiliaria, bancos, inversiones públicas y privadas. Esta arquitectura es muy
dinámica pero muy frágil porque realmente depende cada vez mas de transacciones
de papel mientras la base productiva económica real esta cada vez más
debilitada. Uno se pregunta en que grado se puede sostener un imperio
construido simplemente con una superestructura extendida, financiera, mientras
la parte substancial de la economía cada vez esta más debilitada. Esto creo que
es una contradicción profunda que tiene sus expresiones en los
deficits comerciales, deficits
presupuestarios, etc. Hay un desgaste militar y una
precariedad sobre la superestructura financiera del imperio que uno tiene que
seguir, acompañar, para ver en que grado es sostenible, por cuanto tiempo, en
que condiciones se puede caer en una crisis.